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1951.- Fuenteovejuna

08/09/2017

Pensaba titular este artículo “El huracán y la locura”, di por cerrado el asunto, pero por las razones que se verán, al final lo titulé "Fuenteovejuna", como el título de la comedia que Lope de Vega escribió en 1618.

El próximo año se cumplirá el cuatrocientos aniversario de aquella obra literaria que relata el huracán y la locura que en el año 1476 protagonizaron los habitantes de una aldea andaluza llamada Fuente Ovejuna. Hartos de soportar los abusos de su señor, se rebelaron unánimemente contra él, le asesinaron, y el pesquisidor, al no poder arrancar de las bocas de los aldeanos más que la respuesta «Fuenteovejuna lo hizo», al observar el admirable comportamiento de toda la población, renunció a continuar la investigación dando por justa aquella venganza.
Si el huracán es un vendaval o viento muy fuerte, la locura es una acción imprudente, insensata o poco razonable que realizan las personas de forma irreflexiva o temeraria. Así el huracán y la locura de los de JxSí (Junqueras, Puigdemont y su comparsa) y la CUP (Anna Gabriel y su cortejo), especialmente éstos, que proponen la independencia de "unos países catalanes confederales que incluyan Aragón" algo que ellos denominan "la franja de ponent" (la franja catalana de poniente). Una vez más, estamos a punto del desastre CATEXIT, un acrónimo de las palabras “cataluña” y “salida”, que puede ser el principio del final de la historia de España.

Aunque el desasosiego y el desencuentro se hayan apoderado de una parte de la clase política española, no caeré en la trampa de imitar a Erasmo de Rotterdam y hacer un “Elogio de la locura”, como en aquel ensayo escrito e impreso por el de Rotterdam en 1511: “A mí siempre me ha sido sobremanera grato decir lo que me venga a la boca”, allí dice.
Tampoco se parece nuestra locura a la que Miguel de Unamuno invoca en el Prólogo a la “Vida de don Quijote y Sancho”, cuando el vasco convocaba a la conquista del sepulcro del caballero andante, o cuando a ratos Sancho es quijotesco y Don Quijote sanchesco: “Me preguntas si sé la manera de desencadenar un delirio, un vértigo, una locura cualquiera sobre estas pobres muchedumbres ordenadas y tranquilas que nacen, comen, duermen, se reproducen y mueren.”

Lo nuestro es un esperpento que recuerda al Mulla Nasrudin, de quien continuamente se duda de si era un santo o un loco, un personaje que se supone entre los siglos XIII y XV, y que a muchos españoles les recuerda a don Pedro Sánchez Pérez-Castejón y a su escudero don Pablo Iglesias Turrión, tanto monta, reunidos por sorpresa y alevosía para constituir en el parlamento español una comisión de diálogo sobre Cataluña —“Si quieres que algo no funcione, crea una comisión”, dicen que decía Napoleón Bonaparte.

El sin par Mulla Nasrudin, de quien se duda de si era un santo o un loco, era una especie de antihéroe del Islam. En una de sus fábulas de sabia y absurda lógica, un juez le pidió que le ayudara a resolver un problema legal. “¿Cómo me sugerirías que castigue a un difamador?”, le preguntó. “Córtales las orejas a todos los que escuchan sus mentiras”, replicó el Mulla. En otra ocasión, inició un viaje hacia tierras lejanas provisto de una cimitarra y una lanza y, en el camino, un malandrín cuya única arma era un bastón se le echó encima y lo despojó de sus pertenencias. Cuando llegó a la ciudad más próxima, el Mulla contó su desgracia a sus amigos, éstos le preguntaron cómo había podido suceder que él, estando armado con una cimitarra y una lanza, no hubiera podido dominar a un ladrón armado con un modesto bastón. Y Nasrudin replicó: “El problema fue precisamente que yo tenía las dos manos ocupadas, una con la cimitarra y la otra con la lanza. ¡No podía defenderme!” —algo parecido a lo que sucede a los no independentistas de toda España, incluida Cataluña: tenemos ocupadas las dos manos en el huracán y la locura que nos agobia.

Atando cabos, hoy me pregunto metafóricamente quién mató al Comendador. ¿Forcadell, Junqueras, Puigdemont, Romeva, Muriel Casals, Artur Mas, Lluís Llach, Pep Guardiola, Germá Bel, Josep Maria Forné, Anna Gabriel, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Rajoy, Perico el de los Palotes o el mismísimo Nasrudin? ¡Fuenteovejuna lo hizo!

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